Serie : REENCUENTRO CON JESUS
Mensaje : DOS DE TRES
LE HALLARON EN EL TEMPLO
Lucas 2:46-47
Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyendoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.
Lo que a primera vista parece la clásica historia de un niño perdido en la gran ciudad en medio de una festividad, resulta que es en realidad una clase magistral una lección sobre lo que significa estar en el lugar correcto en el momento adecuado y con la actitud precisa.
Tres días después lo encontraron, y Jesús no estaba perdido, no estaba desorientado, no estaba confundido, ni extraviado, Jésus estaba sentado en el lugar que le correspondía.
Lo hallaron todavía en Jerusalén, no contemplando su arquitectura, ni mirando sus formas de vida activa, sino en el templo. Aquí cabe hacer la aclaración que Jesus no está en el “Santuario” al cual los sacerdotes solos tenían entrada.
Jesus no estaba en la zona reservada al clero estaba en los atrios exteriores en las cámaras adyacentes. Hay un deliberado contraste con el capítulo uno del mismo libro de Lucas cuando entra Zacarias al santuario para ofrecer incienso,
Lucas 1:8-9
Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor.
Entonces a Jesús lo encontraron sentado en algunas de las cámaras alrededor donde los rabinos o “doctores” enseñaban a sus alumnos, oyéndolos y preguntándoles.
El método de enseñanza que utilizaban en esos círculos no se parecía en nada a la educación moderna, no era una clase magistral tradicional, no era un profesor impartiendo un monólogo mientras los alumnos toman apuntes pasivamente era el método rabinico puro, que consistia en un intercambio dinámico.
El método de preguntas y respuestas era la forma usual de la enseñanza rabínica. Viniendo a ser maestros y alumnos en turno, preguntador y contestador. Esto daría amplio juego de participación a todos aquellos que querían aprender de su entendimiento y de sus respuestas.
Entonces no era que Jesus pretendiera el oficio de enseñar, pues su hora para aquello no había llegado, la hermosura del ejemplo de Cristo consiste en gran parte en que él nunca en una época de su vida anticipaba los deberes de otra época. Aquí todo estaría en el estilo y manera de aprendedor.
En aquella época el recinto del templo albergaba una especie de seminario abierto una escuela rabínica que era famosa en toda Judea, esto es un importante detalle histórico ya que por esos mismos atrios, años más tardes pasaría el mismísimo apóstol Pablo, que estudió allí bajo la enseñanza de Gamaliel, uno de los maestros más famosos.
Hechos 22:1-3
Varones hermanos y padres, oíd ahora mi defensa ante vosotros. Y al oír que les hablaba en lengua hebrea, guardaron más silencio. Y les dijo. Yo de cierto soy judio, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros.
Durante la Pascua, los más destacados rabinos de la tierra se reúnian para enseñar y discutir las grandes verdades. La venida del Mesías, sin duda, era un tópico de discusión popular para todo el mundo que esperaba su pronta aparición.
Jesús era lo suficiente maduro para escuchar y responder preguntas. No era su juventud sino la profundidad de sus pensamientos lo que asombraba a estos maestros. Sin embargo había mucho más en las preguntas que Jesus les hacía que en las respuestas que ellos daban. Por Ejemplo.
Mateo 22:41-46
Y estando juntos los fariseos, Jesús les preguntó, diciendo. ?¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo? Le dijeron de David. El les dijo ?Pues cómo David en el Espíritu le llama Señor, diciendo. Dijo el Señor a mi Señor. Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? Pues si David le llama Señor, ¿Cómo es su hijo? Y nadie le podía responder palabra, ni osó alguno desde aquel día preguntarle más.
Jesús está sentado, escuchando y preguntando. Este detalle es precioso. Jesus, el Hijo eterno, está sentado en postura de discípulo, escuchando, mostrando humildad, y preguntando debo decir con hambre de aprender.
La postura sentado escuchando y preguntando a partir de esto se puede extraer una especie de ecuación matemática una fórmula infalible para el crecimiento en cualquier disciplina de la vida. Humildad más - Escuchar más - Preguntar, es igual a un crecimiento real.
Y esto choca frontalmente contra nuestra cultura actual donde parece existir una urgencia por hablar, emitir opiniones y enseñar desde el minuto uno sin haber pasado por la fase de aprendizaje.
Aquí vemos el modelo perfecto de crecimiento espiritual. Se inicia con la humildad, se suma el escuchar, más el preguntar, el resultado de esta ecuación es igual a crecimiento. Muchos quieren hablar, enseñar, opinar. Pero Jesús nos enseña que el crecimiento comienza escuchando.
EN LUGARES
EQUIVOCADOS
Estimada audiencia si hay algo que la biblia claramente nos enseña es que Jesús siempre está donde está la voluntad del Padre. Jesus estaba en el epicentro exacto que le correspondía en esa etapa de su vida, quienes estaban buscando en los lugares equivocados eran en realidad sus padres. José y María lo buscaban en la caravana, entre los familiares y conocidos, estaban buscando a Jesus en su círculo social, en su zona de confort.
Es curioso porque esto funciona como una metáfora perfecta para el ser humano contemporáneo, muchas veces buscamos nuestro propio propósito o nuestra realización personal, en los lugares más cómodos pero son los más estériles.
Y si lo pensamos bien hacemos exactamente lo mismo buscamos respuestas vitales en los lugares equivocados, pero el verdadero centro de gravedad se encuentra en la obediencia a una misión superior.
Este pasaje nos revela que Jesús no está perdido, así que no busquen a Jesús en lugares donde Él nunca prometió estar. Hay quienes buscan a Jesus, en la aprobación de la gente, en la comodidad, en la tradición, en la emoción, o en costumbres religiosas, lo cierto es que no encontraran a Jesus en ninguno de esos lugares. Pero Jesus está en la obediencia, en la palabra y en la misión.
Cuando le vieron, se sorprendieron. y le dijo su madre. Hijo ¿Por qué nos has hecho así? He aquí tu padre y yo te hemos buscado con angustia. Entonces Él les dijo porque me buscabais? ¿No sabéis que en los negocios de mi Padre me es necesario estar? Más ellos no entendieron las palabras que les hablo.
Pero la pregunta de María es un caso de cómo nuestra mente procesa lo inesperado o lo que escapa a nuestro control, a menudo cuando las circunstancias cambian drásticamente o cuando las personas en nuestro entorno dejan de comportarse según el guión que habíamos escrito para ellas, lo interpretamos como un ataque directo, nos lo tomamos como algo personal, y lo leemos como un abandono.
Pero aquí es donde la cosa se pone realmente interesante porque entramos en el terreno de una de las experiencias universales y dolorosas del ser humano, es el arte de dejar ir.
I- IDENTIDAD - No utiliza la forma tradicional y colectiva de nuestro padre sino que dice mi padre estableciendo una afiliación directa personal y exclusiva.
II- PRIORIDAD - Define el espacio y la acción como los asuntos o los negocios de su padre dejando sin lugar a duda que en su vida todo apunta únicamente en esa dirección.
III- URGENCIA - Aquí utiliza la expresión me es necesario no se presenta como una opción atractiva ni como algo que está sujeto a un debate familiar y ni mucho menos como un pasatiempo espiritual de fin de semana. Entonces Jesús está diciendo esto no es opcional, no es negociable.
Así que Maria tendría que dejar ir a su hijo y permitirle que se convirtiera en un hombre, el Hijo de Dios, el Mesías. Temerosa de no ser lo bastante cuidadosa con el niño que Dios le dio, lo busco desesperada. Pero ella buscaba a un niño, no al joven que sorprendia a los líderes religiosos con sus preguntas.
Es difícil dejar ir a personas o proyectos que hemos forjado. Es tierno y doloroso a la vez ver a nuestros hijos convertidos en adultos, los alumnos se convierten en profesores, nuestros subordinados se convierten en jefes, y llega el tiempo en que nuestras inspiraciones se convierten en instituciones.
Pero cuando llega el tiempo en que debemos dejar ir, hay que hacerlo a pesar de nuestro dolor. Luego nuestros protegidos pueden ejercitar sus alas, y alzar el vuelo y elevarse al Dios altísimo destinado para ellos.
Preste atención porque esa resistencia de no querer dejar ir a personas o proyectos no se limita solamente a la paternidad, también ocurre en el mundo corporativo, cuesta ver como una pequeña iniciativa que fundaste en el garage crece hasta convertirse en una institución que ya no puedes controlar.
Pero quienes se niegan a abrir la mano acaban asfixiando el potencial de lo que precisamente intentan proteger, amado oyente es necesario proveer el espacio para quienes están intentando el primer vuelo.
Jesús en él templo se sentía como en su casa respirando su atmósfera propia. Pero en la respuesta de Jesús para sus padres, sus palabras encierran una suave reprensión por pedirle que explicara el por qué se había quedado en Jerusalén.
Es que Los adoradores ordinarios podían estar contentos en guardar la fiesta y luego irse, pero Jesús les preguntó ¿Por qué me buscáis? ¿No sabéis que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?
Maria le habla del dolor con que su padre y ella le habían buscado, pero Jesus no habla de ningún Padre sino uno, probablemente él nunca había dicho expresamente tanto, aunque esto no era sino la verdadera interpretación de muchas cosas que ellos habían visto y oído de él en casa.
Pero esta incomprensión de los más cercanos no es una simple anomalía es un patrón recurrente, existe una referencia muy ilustrativa en el evangelio de Marcos 8 en esa escena encontramos a Jesus en una barca junto a sus discípulos y les dice
Habían olvidado de traer pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca. Y él les mandó diciendo. Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes. Y discutían entre sí diciendo es porque no trajimos pan.
Y entendiéndolo Jesús les dijo. ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón? ?¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís?
¿Y no recordais? Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿Cuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron. Siete. Y les dijo. ¿como aún no entendéis?
Esto demuestra la monumental diferencia que existe entre la proximidad física y la sintonía espiritual. Por un lado Los padres en los atrios del templo y por otro los discípulos en la barca representan perfectamente a ese grupo de personas que caminan dia a dia junto a un propósito gigantesco, están allí ven las señales escuchan las palabras, participan en el viaje pero no logran descodificar un nivel profundo lo que todo eso implica, están presentes en el escenario pero no comprenden la obra que se está representando.
Es un recordatorio contundente que a veces la familiaridad no es sinónimo de entendimiento, a veces la cercanía excesiva crea una especie de miopía que impide ver el panorama completo.
MENSAJE PARA
LA ACTUALIDAD
También a los discípulos les pasó lo mismo, y esa es una realidad que no quedó en el pasado. A veces nosotros también caminamos con Jesus sin entenderlo, lo buscamos pero no siempre lo escuchamos, lo encontramos pero no siempre captamos lo que Él quiere hacer en nuestra vida.
Es precisamente en este punto, cuando encontramos a Jesús pero todavía no lo entendemos, donde el Espíritu Santo quiere hablarnos hoy. Querida audiencia, esta parte del pasaje bíblico nos revela algo muy profundo, y es que el reencuentro con Jesus no se trata solo de volver a verlo, se trata de volver a comprenderlo, de volver a rendirnos, y alinearlos con su corazón.
Vamos a cerrar el tema poniendo el ejemplo bíblico de un hombre que fue llamado, fue escogido, fue ungido, pero que llegó a un punto donde Dios se apartó de él, y él ni siquiera lo noto, y aquí se vale hacer la pregunta ¿Por qué no lo noto?
Bueno es que este hombre conocía el poder de Dios, tenía dones, pero no comunión, tenía fuerza pero no obediencia. Este hombre nunca entendió realmente lo que Dios quería de él, y esa falta de entendimiento lo llevó a algo más profundo. Estoy hablando de una historia por todos conocida, así que no vamos a entrar en muchos detalles.
Normalmente la cultura popular ha tratado a Sansón como un simple mito sobre la fuerza como un héroe de acción de la antigüedad. Sansón es uno de los ejemplos más trágicos y a la vez más reveladores de toda la Biblia.
A través de un estudio minucioso notaremos que la biblia resalta la desconexión gradual de Sansón. No perdió su fuerza de un día para otro. No cayó de golpe. Su caída, fue un proceso lento, silencioso, casi imperceptible. Hasta que llegó el momento en que Dios se apartó de él.
Cabe mencionar que el problema no fue Dalila. El imaginario colectivo siempre ha señalado a Dalila como la culpable absoluta sobre la caída de Sansón, ella es la villana perfecta de la historia, pero el diagnóstico profundo revela que el problema real no fue ella, la verdadera raíz de la catástrofe fue un corazón y una mente que se habían acostumbrado a comprometer poco a poco sus principios.
El clímax de esta tragedia silenciosa, se resume en un versículo que los grandes analistas han considerado lo más aterrador, porque la biblia dice una frase que estremece el alma. Abro comillas “ Pero él no sabía que Jehova ya se había apartado de él.” Cierro comillas
Y le dijo. !Sansón, los filisteos sobre ti! y luego que despertó él de su sueño, se dijo. Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehova ya se había apartado de él.
La buena noticia es que la historia de Sansón no termina en derrota. Sansón murió cumpliendo su propósito, no porque Dios lo abandonó, sino porque Sansón regresó a Dios en su quebranto. La biblia dice “ Y el cabello de su cabeza comenzó a crecer” Lo que introduce un detalle que a simple vista parece algo meramente biológico pero que carga con un peso simbólico enorme.
La señal de la restauración en medio del absoluto desastre es la prueba palpable de que la desconexión por muy grave que sea no tiene que ser el capítulo final cuando se abandona el orgullo y se reconoce la pérdida de rumbo siempre hay espacio para un retorno al propósito original. Esto significa que nuestro Dios da segundas oportunidades.
Jueces 16:22
Y el cabello de su cabeza comenzó a crecer, después que fue rapado.
Estimados oyentes, hay personas que han visto las obras de Jesús sobre sus vidas, han sentido su toque, pero todavía no lo entienden. Están cerca pero no han dado el paso de rendirse, lo buscan pero no lo han recibido.
No basta con saber quien es Jesus, hay que conocerlo, hay que caminar con Él, hay que entregarle el corazón. Jesús sigue diciendo lo mismo que dijo en el templo “En los negocios de mi Padre me es necesario estar” debo decir Jesús está diciendo “Vine a buscarte, Vine a salvarte, Vine a restaurarte”
Tal vez hoy te identificas con Jose y Maria, has perdido de vista a Jesús en medio del camino, de las cargas, de la rutina. Tal vez te identificas con Sansón, te has ido alejando poco a poco, sin darte cuenta, hasta que tu fuerza espiritual ya no es la misma. Si hoy sientes que Dios te está hablando, te invito a abrir tu corazón.
Serie : REENCUENTRO CON JESUS
Mensaje : TRES DE TRES
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DESCENDIO CON ELLOS
Lucas 2:51-52
Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.
INTRODUCCION
Después del desconcierto, la búsqueda y el reencuentro, el pasaje termina con una escena sorprendente, Jesús vuelve a casa. El hijo eterno, el verbo hecho carne, el que dejó asombrado a los maestros en el templo regresó a Nazaret, y no solo regresa, se somete, crece, madura, se desarrolla.
Aquí tenemos una joya, en dos versículos. El Espíritu Santo nos muestra el modelo de crecimiento humano y espiritual. No un crecimiento religioso sino un crecimiento integral. Este mensaje responde a una pregunta clave. ¿Cómo se ve una vida que camina con Jesús después del reencuentro?
Es un descenso estructural, es decir es espiritual, emocional, y relacional. De manera que Jesús se sometió a la voluntad del Padre a través de la autoridad humana.
Jesús baja del templo a la casa. De la admiración de los maestros a la rutina familiar. De la grandeza del propósito a la obediencia diaria. Aquí claramente se nos da a entender que el crecimiento espiritual no ocurre solo en el templo, sino que también en la vida diaria.
Desde este momento no tenemos más mención de José, de donde se infiere a partir de los textos históricos que desde esta ocasión y el comienzo de la vida pública de nuestro Señor, la figura paterna de José falleció, habiendo servido el doble fin de ser protector de la madre virgen de nuestro Señor, y de proporcionarle a Jesus la oportunidad de presentar un modelo incomparable de sujeción a ambos padres.
La biblia no narra ningún acontecimiento en los próximos dieciocho años en la vida de Jesús pero Él aprendía y maduraba. Como el mayor en la familia, ayudó a Jose en la carpintería. Talvez Jose murió en este lapso, dejando en manos de Jesus la responsabilidad de cuidar a la familia. Así que las rutinas normales de su vida cotidiana le dieron una comprensión sólida de la gente de Judea.
Esto revela el corazón de Cristo. La verdadera grandeza se expresa en la obediencia, no en la independencia. No puedes crecer si no te sometes a la voluntad de Dios. No puedes crecer si no aceptas autoridad espiritual. No puedes crecer si no abrazas procesos, límites y disciplina.
Muchos quieren crecer en gracia, pero no quieren descender a Nazaret, Jesús vino a enseñarnos que la vida cambia cuando se rinde el corazón.
Los padres de Jesus no entendieron qué quiso decir cuando hablaba de la casa de su Padre. No dedujeron que hacia una distinción entre su Padre terrenal y su Padre celestial. A pesar de que sabían que él era hijo de Dios, no entendían que involucraba su misión. Sabían que era especial pero desconocían que tenía Él en mente.
Si algunos preguntan como aquel que era la sabiduría eterna del Padre, que es un solo Dios, crecía en sabiduría, es preciso que sepan que todo lo que se dice en la escritura de Cristo, no se dice con respecto de toda su personalidad, sino con respecto a una, o a la otra naturaleza en El unidas.
El crecía en sabiduría, como crecía en edad o estatura, esto es en cuanto a su naturaleza humana, no en cuanto a su naturaleza divina. Y a medida que Dios le concedia más gracia y mayores bendiciones Él se ganaba la buena voluntad de los impíos y del pueblo de Galilea.
Salmo 90:12
Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Jesús cuidó su cuerpo y tuvo un crecimiento físico disciplinario . La encarnación no fue descuidada. Jesus creció en hábitos saludables, en disciplina, en trabajo manual, y esfuerzo físico.
1 Corintios 6:19-20
CRECIA EN GRACIA
PARA CON DIOS
Vivía en oración y obediencia, en intimidad y dependencia, mejor debo decir tenía sensibilidad a la voz del Espíritu, cabe preguntar ¿Tu relación con Dios está creciendo o está estancada? ¿Tu oración es más profunda hoy que hace un año?
Pero también Jesús crecía en gracia para con los hombres ahora estamos ante un crecimiento relacional y social. La gracia con las demás personas es el termómetro visible y objetivo de la gracia espiritual invisible, y se nota en como tratamos a la gente, no importa cuánto conocimiento teológico poseas o que talentos de liderazgo tengas en la cabeza, sino hay un trato amable compasivo y justo hacia las personas de tu entorno inmediato, tu crecimiento espiritual es una ilusión, es un espejismo.
Cuando Jesus entra en tu vida, no solo cambia tu relación con Dios, también cambia tu relación con la gente, de manera que la gracia con los hombres es evidencia de la gracia de Dios. Jesús vino para darnos una mente nueva. Una manera nueva de pensar, y una vida guiada por la verdad.
El segundo capítulo de Lucas nos muestra que aunque Jesús era especial, tuvo una niñez y una juventud normales de desarrollo, era como nosotros. Creció física y mentalmente, se relaciono con otros y Dios le amo. Fue importante para Jesus, vivir una vida humana íntegra no desequilibrada, y debiera serlo para todos los creyentes , desarrollar armoniosamente cada uno de estos campos básicos. Físicos, Mental, Social y Espiritual.
Pero la biblia nos muestra algo sorprendente, el crecimiento verdadero no comienza con un esfuerzo humano, sino cuando te rindes a Jesús. En Lucas 2 vemos a Jesús creciendo no solo físicamente, y ese crecimiento no es solo un dato histórico, no es solo una descripción de su crecimiento. Es una invitación al crecimiento que Jesús quiere producir en ti.
Jesus no apareció de repente como un adulto lleno de sabiduría. Él creció. Y no es la primera vez que vemos este patrón en la biblia. Hay un personaje que refleja de manera sorprendente el mismo patrón de crecimiento que vemos en Jesús, es un joven que también creció delante de Dios y de los hombres.
SAMUEL ESPEJO
DE CRECIMIENTO
1 Samuel 3: 3-7
Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehova le había sido revelada.
Aunque era un niño, aprendió a discernir la voz de Dios, y Samuel fue creciendo en entendimiento espiritual, debo decir paso por un proceso de aprendizaje, esa noche el tabernáculo estaba en silencio, pero el cielo no y por primera vez en su vida, el niño respondió. “Habla, Señor, que tu siervo escucha”
1 Samuel 3:8-10
Jehová pues llamó la tercera vez a Samuel. y él se levantó y vino a Eli, y dijo. Heme aquí ¿para que me has llamado? Entonces entendió Elí, que Jehová llamaba al joven. Y dijo Eli a Samuel. Ve y acuéstate , y si te llamare, dirás. Habla, Jehová porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar. Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces. !Samuel, Samuel! entonces Samuel dijo. Habla porque tu siervo oye.
Estimada audiencia crecer como Jesús creció es posible, porque El se sometió a un proceso, no porque le faltara perfección, sino porque asumió el proceso humano de crecimiento, y Samuel es un espejo de ese crecimiento completo, es que Dios no solo forma el espíritu, sino la vida entera.
El crecimiento espiritual no es automático se cultiva, debo decir que no ocurre por emoción, ni por momentos aislados, ni por temporadas pasajeras. El crecimiento espiritual ocurre cuando rendimos nuestra vida a Dios.
Notemos que en este verso se usa una frase estructuralmente idéntica a la que Lucas usó para describir el crecimiento de Jesús. Samuel vivió de tal manera que su vida agradaba a Dios y generaba respeto en las personas, no se convirtió en profeta de la noche a la mañana. Creció porque escuchó, porque obedeció, porque se dejó guiar.
Así como Samuel aprendió a decir “Habla, Señor que tu siervo escucha” Jesús nos muestra cómo vivir esa obediencia cada día.
CONCLUSIÓN
Esa es la razón por la que este mensaje cierra la serie haciéndote una invitación clara. Si quieres crecer como Jesús creció, debes caminar donde Jesús caminó. En obediencia, en disciplina, en intimidad y en amor.
Si hoy sientes que necesitas crecer, que necesitas cambiar, y que necesitas empezar de nuevo. Jesús te está llamando.
Vamos a orar, dile así a Jesus. Señor Jesús aquí está mi vida. Cansada, rota, confundida, pero aquí está. Te la entrego. Haz en mí lo que solo Tú puedes hacer. Hazme crecer como Tú creciste. Hazme nuevo. Hazme tuyo. Amen.
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